A una urna griega

AvatarUn blog sobre la comunidad y el diseño de juegos de rol.

Tiradas y tiradas

En la entrada anterior "El director de juego o Dios", comentaba como en la mayoría de los juegos de rol, la responsabilidad de interpretar el sistema de juego recae en el director de juego (DJ). Esto tiene varias consecuencias.

La primera es la desigualdad de poder que tiene el jugador frente a su DJ. Cuando uno lee un juego de rol, la sección para el director (si existe) suele comentar cosas como "se justo", "se imparcial", "no hagas favores" o "ayuda a tus jugadores". Pero, ¿es realmente así? ¿El director es un jugador neutral que siempre actúa con justicia? Por supuesto que no. Solo hay que mirar varios foros donde hay temas como "Putaditas del master al jugador" y cosas por el estilo.

Y, ¿por qué ocurre esto? Es de esperar que los directores de juego también sean personas normales (sí, lo son) y como jugadores también se quieran divertir en la partida (sí, también). Si algún jugador molesta demasiado, el director tiene el poder que le otorga el juego en interpretar el sistema de reglas y utilizarlo en contra del jugador. Se puede decir que el fin (la diversión del resto del grupo) puede justificar estas cosas. Como anécdota, recuerdo en una partida de Star Wars D6, donde uno de los jugadores no dejaba de molestar. El personaje de ese jugador lanzó una granada con tan mala suerte que cayó a unos metros de él. Por mi parte, tuve la mala suerte de sacar un 6 en el dado salvaje (en la segunda edición, se considera una especie de crítico y vuelves a lanzar el dado hasta que deje de salir el 6); y otro 6, y otro 6... creo que 4 veces seguidas. El personaje murió en el acto y el resto pudimos continuar la partida.

La segunda parte de esta historia, es que, aunque muchos juegos mencionen que el DJ tiene que ser justo, imparcial, etc., otro punto es el poder hacer trampas. Repitiendo la anécdota: en Star Wars te mencionan que puedes alterar los resultados (si no ven los dados, no saben que salió). Los personajes son héroes y no pueden morir por un fallo tonto. En mi ejemplo, pude hacerlo. Pude decir que quedaba gravemente herido y no muerto. ¿Por qué no lo hice? ¿Porque quería ser imparcial y justo? No, es obvio, porque estaba cansado del jugador.

¿Cúal es el resultado de este poder que recibe el DJ? El primero es el valor de las tiradas y, en consecuencia de las capacidades del personaje. Si no importa que resultado obtienes o si una tirada no afecta a la resolución de conflicto, entonces esa habilidad, atributo, o el nombre que reciba, vale cero. Todo queda a mano de la intepretación del director. Y segundo, la posibilidad de utilizar el sistema en contra de los jugadores por parte del DJ, provoca el temor a actuar en los jugadores. Si aspectos externos al juego pueden (y sin duda lo hacen) influir a la decisiones del DJ, los jugadores temeran realizar cualquier cosa que no agrade al director.

Entonces, puedes concluir, lo que tenemos no es un juego malo, sino un mal DJ. En parte es correcto. Sin embargo, el juego permite esta clases de abusos.